domingo, 13 de noviembre de 2011

Preocupación....


Se acaba una semana llena de incertidumbres, dudas, miedos, preocupación y llega el momento liberarse de todo porque......

"La preocupación no puede cambiar el pasado, pero puede arruinar el presente".—Solimán

La preocupación es el vampiro que desangra la vida de su fuerza. La preocupación estanca la mente, crea un desequilibrio en el sistema inmune; debilita la garganta, debilita nuestro centro de poder; malogra la habilidad para ver más allá la cosa acerca de la cual estamos preocupados. Nos preocupamos acerca de las cosas que no podemos controlar. Nos preocupamos acerca del pasado y del futuro. Nos preocupamos acerca de aquellas cosas que no podemos hacer o que no hemos hecho y de cómo ellas afectarán lo que estamos haciendo ahora. Nos preocupamos acerca de lo que no tenemos, de lo que no podemos conseguir y acerca de las cosas que hemos perdido. La preocupación crea confusión, desorden e impotencia. Luego nos preocupamos porque no podemos calcular las cosas. Debemos eliminar la tendencia a preocuparnos sin preocuparnos de si trabajará. Tomemos la situación que crea la preocupación y hagámonos un compromiso a nosotros mismos de dejarla ir. Todos sabemos que cuando la luz toca a un vampiro, primero se encoge hacia arriba y luego se va.



2 comentarios:

Morrigan Mathy dijo...

estanca la mente, crea un desequilibrio en el sistema inmune; debilita la garganta, debilita nuestro centro de poder; malogra la habilidad para ver más allá la cosa acerca de la cual estamos preocupados Y yo que pensaba que eran los síntomas de la gripe... siesquenopuedeser!!!
Las preocupaciones vienen, pero duran poco y luego desaparecen... Vive y verás como se van...
Besazos galleguiña!

Unknown dijo...

Ayy preciosa, y tantas, tantas veces hemos hablado de ello y otras tantas que nos queda. Llevas toda la razón del mundo mundial la preocupación debilita nuestra mente para buscar soluciones a unos u otros problemas, pero como dije muchas veces, el ser humano siempre acabamos siendo lo que somos y acabamos preocupándonos porque a veces... es necesario permitirse ese lujo no por mucho tiempo (por supuesto)pero sí por un ratito, precisamente porque somos humanos. Te deseo un buen comienzo de semana, sabes que estoy a tu lado siempre, siempre que necesites, a un silvido nada más o un ligero vuelo de avi hasta mí casa o la tuya. Moitos biquiños, rapaciña !