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jueves, 19 de febrero de 2015

Lo que quiero ahora


Hace ya unos días llegó a mi por casualidad, como suele suceder siempre con estas cosas, un artículo  escrito en un periódico de la escritora y novelista Ángeles Caso en el que hablaba de lo que tiene más y menos importancia en la vida, un artículo que desde luego vale la pena, pero me quedo con lo último.....

...... en este momento de mi vida, no quiero casi nada. Tan sólo la ternura de mi amor y la gloriosa compañía de mis amigos. Unas cuantas carcajadas y unas palabras de cariño antes de irme a la cama. El recuerdo dulce de mis muertos. Un par de árboles al otro lado de los cristales y un pedazo de cielo al que se asomen la luz y la noche. El mejor verso del mundo y la más hermosa de las músicas. Por lo demás, podría comer patatas cocidas y dormir en el suelo mientras mi conciencia esté tranquila.
También quiero, eso sí, mantener la libertad y el espíritu crítico por los que pago con gusto todo el precio que haya que pagar. Quiero toda la serenidad para sobrellevar el dolor y toda la alegría para disfrutar de lo bueno. Un instante de belleza a diario. Echar desesperadamente de menos a los que tengan que irse porque tuve la suerte de haberlos tenido a mi lado. No estar jamás de vuelta de nada. Seguir llorando cada vez que algo lo merezca, pero no quejarme de ninguna tontería. No convertirme nunca, nunca, en una mujer amargada, pase lo que pase. Y que el día en que me toque esfumarme, un puñadito de personas piensen que valió la pena que yo anduviera un rato por aquí. Sólo quiero eso. Casi nada. O todo.



viernes, 12 de septiembre de 2014

Darle la vuelta a la tortilla


La semana pasada leía un artículo de una enfermera que trabajaba en cuidados paliativos, y ella comentaba los sentimientos y cambios con los que esos pacientes se enfrentaban a sus últimos días, pero la cuestión se basaba en los arrepentimientos tenían, o que cosas habrían hecho de manera distinta y ella las resumía en 5 principales:
1.-Falta de coraje para vivir la vida siendo fiel a sus sueños y no a lo que se esperaba de ellos.
2.-Desearían no haber trabajado tan duro
3.-Haber expresado más sus sentimientos
4.-No haber continuado el contacto con amigos
5.-Haber sido más feliz.

Y la verdad es que me puse a pensar en cuales podrían ser mis arrepentimientos cuando llegara mi momento, a fin de cuentas creo estar aún a tiempo de poder ponerle remedio, pero después de mucho pensar creo que a pesar de intentar remediarlo antes, mis motivos serían más o menos los mismos.

La vida tal como está o como la tenemos montada no nos permite vivir en base a nuestros sueños, es muy difícil, o eso creo yo, que podamos trabajar en lo que realmente nos gusta, o en eso que siempre deseamos hacer; admiro a los que tienen el valor de hacerlo renunciando así a una "relativa vida de confort" en algunos casos, porque a mi, mi muro, mis barreras, mi necesidad de pagar recibos y de poder darle a mi familia lo que necesita pues me paraliza. Así que espero que tal vez cuando me llegue la jubilación y nadie dependa de mi tal vez pueda luchar por algún sueño.

En cuanto a lo de expresar mis sentimientos, creo que eso lo lamentaré menos porque si suelo recordárselo a los que tengo cerca y lo que es más importante, intento demostrárselo cada día, cuanto puede mejorar un día con un Te quiero o un abrazo por ejemplo.......aún así estoy a tiempo de demostrarlo aún más.

Si me lamentaría del contacto perdido con amigos, porque es algo de lo que ya me lamento ahora mismo y tal vez me ocurra en un futuro, evidentemente es algo que puedo intentar remediar pero vamos, que si ya lo lamento ahora es probable que lo haga entonces......

Y en cuanto a ser más feliz.........esto es tal vez lo más complicado porque no creo en el estado generalizado de felicidad, no existe una plenitud y en cambio si momentos de felicidad, me conformaría con tener al día varios de esos momentos.......

Así que por resumir, creo que me arrepentiría de lo mismo que la mayoría, aunque ojalá pudiera decir al llegar el momento, que ha sido un buen viaje, que pese a mis arrepentimientos ha estado bien, que he contado con el cariño de los mios y con muchos minutos o momentos de felicidad, y que las maletas que me lleve sean livianas. Mientras tanto..................intentaré darle la vuelta a la tortilla!