lunes, 12 de enero de 2015

Despegamos!



Bueno, creo que ya está bien de tantas vacaciones. Vacaciones involuntarias pero conscientes. Tanto ir a casa de unos y otros, de compras de regalos, tanto comer y comer y gastar y gastar pues me han dejado agotada e incluso vaga; pero abrir el blog y ver esa imagen de felicitación de año nuevo me produce una gran sensación de empacho. 
Así que va siendo hora de despegar de nuevo con la rutina y las buenas costumbres, así que empezaremos por el blog y acto seguido será ponerme los leguins y las deportivas para empezar a eliminar esos kilos que se me han pegado muy traidoramente.
Han sido varias las cosas que os he querido contar durante estas semanas y que por falta de tiempo no he podido hacerlo, algunas sonarán tal vez desfasadas como es el experimento que dependía de mi pequeñuelo, pero lo prometido es deuda y lo haré. Pero también he leído muchas cosas que quería y que compartiré con vosotros.
Una de ellas es de alguien que me encanta, que puede no ser "políticamente correcto" pero que para mí dice grandes verdades. Al despedir el año y hacer esa especie de repaso del año terminado, se plantó así de golpe, espontánea, por iniciativa propia, en mi mente...

"Crecer es aprender a despedirse. El día que te das cuenta de que crecer va a significar despedirse de personas, situaciones, emociones, memorias, ilusiones e incluso amigos que se supone iban a estar para toda la vida. El día que ves que crecer significa conocer cada día más gente que ya murió. El día que te das cuenta que te despides mejor que hace un año. Que ya no te sorprende que la gente desaparezca de tu vida. Ese día estás aprendiendo a decir adiós, ese día estás creciendo.

Si tienes piso en propiedad, trabajo estable bien remunerado y una preparación ajustada a tu realidad, es muy probable que no seas joven. Si no sabes lo que es enlazar contratos basura con masters que no ofrecen más salidas que las chicas de la última fila, es muy problable que no seas joven. Y si cuando pones la tele no te encuentras a los que se supone que tienen tu edad, siendo tratados como causantes de todo mal, desde los actos vandálicos al botellón, el ruido, la polución, los graffittis, la anorexia, los okupas, la aintiglobalización o la telebasura, es muy probable que no seas, ni remotamente joven. ¿No le parece increíble que después de todo esto, haya gente joven que aún se empeñe en enamorarse, trabajar, tener hijos, una vida normal e intentar, simplemente, salir adelante?

Como en el mundo de las marcas, gustarás a muchos y otros tantos te rechazarán.

La diferencia entre un diario y una vulgar libreta no está en quién lo escribe, sino en quién lo lee.

De un simple y puro “te quiero” pasas al “te quiero mucho”, “te quiero como no he querido antes”,”como nunca querré a nadie”, etc. Y es que ese primer “te quiero” se te gastó de tanto usarlo con tanta gente que al final se fue, llevándose cada uno su pedacito de verdad."

Y ahora un poco de musiquilla de la que me da subidón


1 comentario:

Unknown dijo...

Inteligente el chico si señor, y por lo visto yo no soy joven no pertenezco a ese mundo ( jajajaj pero eso ya lo sabias ), pero si que es verdad que en la vida, hay que saber desprenderse de cosas, personas para poder seguir adelante y crecer en todos los aspectos, para al llegar al final de los días, hacer un repaso y ver lo mucho o poco que has crecido. Hay situaciones que nos hacen pensar en lo pasado si valió la pena o no si nos callamos a tiempo o no estuvimos demasiado tiempo atados o no. En el fondo estamos siempre desprendiéndonos de cosas y absorbiendo cosas nuevas, de nosotros depende el saber crecer o no.
PD: Como no ahí la la frase de mi gran mentor Confuccio " Somos como serpientes cambiando nuestra pie lcada tiempo y así evolucionar para seguir en la inmensidad de la vida lo mejor posible"